Rápida, sana y muy, muy fácil de preparar. Tres características por las que nos hemos hecho adictos a esta receta para condimentar la pasta en casa. El pesto es una salsa típica de la región italiana de Liguria que toma la albahaca como ingrediente base. Aunque existen varias versiones, ¡aquí va mi favorita! Qué me decís, pasta con pesto, ¿sí o no?
Necesitarás
Unas hojas de albahaca fresca
Unas hojas de perejil
Un diente de ajo
Un puñado de nueces
Un poco de agua
Aceite de oliva
Queso parmesano
también utilizo Grana Padano
también utilizo Grana Padano
Sal
Aunque tradicionalmente el pesto se hace con el mortero (de hecho, de ahí viene su nombre) para mí es más sencillo realizarlo con batidora. La receta original ofrece algunas medidas, pero yo prefiero y os animo a ir añadiendo, siempre poco a poco, hasta que quede a vuestro gusto.
Para batir y por experiencia es mejor hacerlo en este orden
Añade en el vaso las hojas de albahaca y perejil
siempre más de albahaca, el perejil es de acompañamiento
Añade un poco de agua y al menos 4 cucharadas de aceite de oliva. Bate.
Añade el ajo (siempre sin corazón). Bate.
Añade las nueces, poco a poco, hasta encontrar el punto que más te guste. Bate.
Añade el queso parmesano rallado. Bate.
Ahora ya puedes añadir la sal y corregir con aceite de oliva
por experiencia, con 4 cucharadas queda muy espeso
En la mesa siempre lo acompaño con aceite de oliva y más queso parmesano rallado para que cada uno se sirva lo que prefiera. Recuerda que es una salsa muy aromática y con mucho sabor, por lo que con una o dos cucharadas será suficiente para condimentar un buen plato de pasta.
Súper fácil, ¿os animáis?




























































